| POEMAS FRANCISCO DE QUEVEDO "Érase un hombre a una nariz pegada" Érase un hombre a una nariz pegado, érase una nariz superlativa, érase una nariz sayón y escriba, érase un peje espada muy barbado. Era un reloj de sol mal encarado, érase una alquitara pensativa, érase un elefante boca arriba, era Ovidio Nasón más narizado. Érase un espolón de una galera, érase una pirámide de Egipto, las doce Tribus de narices era. Érase un naricísimo infinito, muchísimo nariz, nariz tan fiera que en la cara de Anás fuera delito. COMENTARIO Francisco de Quevedo es un escritor escribe satiras burlescas Españolas. Es una critica para Góngora, riendose de la grandeza de su nariz. En la primera estrofa Quevedo le da más importancia a su nariz y va resaltar la grandeza de su nariz, también compara su nariz con un pez espada en cuanto al tamaño que ocupa respecto a su cuerpo. En la segunda estrofa compara la nariz de Góngora con el hierro del rejoj del sol.Y hace una personificacion de la alquitara (máquina de destilar). También compara la trompa de un elefante con su super nariz.Dice que es Ovidio Nason pero con una nariz mucho mas larga. En la tercera estrofa compara la cara de Góngora con una galera, donde la nariz es el mástil que sobresale (espolón) y con la grandiosa piramide de Egipto, y con las doce tribus que quiere decir que la nariz era tan grande como doce tribus en el mundo, las cuales por reproducción cada vez son más grandes. En la última estrofa que la nariz era infinita, gigantey era mucha nariz, una nariz enorme.
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viernes, 21 de noviembre de 2014
Comentario Francisco de Quevedo "Érase un hombre a una nariz pegado"
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